miércoles, julio 12, 2006

Amnistiados

Yo también pido la amnistía.
Está de moda.
Queremos ser amnistiados de la jornada laboral de 40 horas,
previa firma de 30, con horas extras que se pagan de saldo.
Queremos ser amnistiados de la hipoteca capital de 40 años,
previa firma de 3, con avales extras que garantizan los padres.
Queremos ser amnistiados de la esperanza de vida más allá de los 75,
previa firma de un seguro de vida, que no incluye el 7 de cada 10
padecerá cáncer, quien sabe si con ascendente Júpiter.
Queremos ser amnistiados de la subyugación comercial, pasadas las 24 horas
al día con bombardeo sexy-subliminal, en versiones de 1 minuto y 69 segundos.
Amnistía para los grupos de rock,
amnistía para los colectivos del orgullo,
amnistía para los románticos por capullos (me incluyo),
amnistía para el niño y la niña, por ser el verano del amor
que más duele.

Amnistía rima con amnesia.
Pero más bien, amnesia para la amnistía.
O anestesia para olvidar todo tipo de ideas vengativas.
También el amor es una droga de diseño.
Las capitales se llaman de diversa forma;
Zara, Vogue, Paris, L´Oreal, Body Fitness,
o subproductos menos puros;
Corporación dermoestética.

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