viernes, noviembre 18, 2005

Hay días que no me siento

prosa.
No me siento.
Otros días no me siento poesía.
Y no me siento.
Se entremezclan en mí por tanto,
las deudas de una dedicación que debiera ser exclusiva.
Y hay dias directamente que ni me siento a escribir
por el temor a que de tanto usarlo,
ese 2,4% de mi cerebro salga huyendo
o cambie de canal.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Delicioso poema, me enkanta.

Jose Jurado

Ciro dijo...

Jjajajajaajajajjaajjajajaja

aqui has estado afinada... si señor.