Siempre te asegurabas de no lanzarte al vacío.
Pero ahora puede que esa sea la única solución para sentir algo más que horchata en las venas.
De cualquier modo uno ya tiene una importante colección de fracasos a sus espaldas.
E inaugurar el de los amorosos no tendría demasiada importancia.
He comprobado que para hacer feliz a cualquier mujer, no basta más que una declaración de amor, aunque se trate de imposibles.
Incluso a mí, que estoy definitivamente retirado del mercado, todavía me hace una ilusión tremenda el saber que existen almas cándidas que preguntan por mi estado civil y criminal y a las que por problemas de fechas y calendarios, nunca podré corresponder como quisiera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario