De tanto imaginar nuevos mundos.
Alternativas realidades.
Distintas configuraciones espacio-temporales.
He terminado por sentir esa pizca de curiosidad,
acompañada de un espíritu felino, más bien gatuno
que ahora mismo no se si son ganas de emprender un nuevo rumbo
o simplemente la negociación de una época
con múltiples expectativas poéticas.
4 comentarios:
Cuando el alma la descubrimos, y ya no se te excusa, no hay manera de someterla.
Bien bien, pero y si la que se descubre es la "otra cabeza pensante".
Claro, a esa si que hay maneras de someterla. Solo que son tan desagradables...
Esa cabeza la has creado tú mismo por algún tipo de necesidad escapatoria... Todos la tenemos, y por favor que no desaparezca nunca...
Libertad!
Fdo. La otra cabeza pensante.
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