jueves, diciembre 15, 2005

He rezado mucho

por mí.
Y lo cierto es que terminaba por ser una oración demasiado extensa y profana,
algo que ni siquiera yo he conseguido soportar.
En la siguiente estación hacia el purgatorio tendré -como de costumbre-
trabajo acumulado y fechas que arrastran citas ineludibles
para alcanzar la jodida salvación de una vez por todas.

No hay comentarios: