Es verdad.
Otro poema hablando sobre mí sería una lápida.
No estáis porque no os menciono.
Ni me importáis. (nada)
Quizá por ello aquí sólo exista yo.
¿Por qué debo empezar a nombraros para que toméis conciencia de que existís en mis conexiones neuronales?
¿Por qué mi vida no es lo suficientemente atractiva para que os atraiga la simple pronunciación de mi nombre?
¿Cómo incluiros a todos en mi universo?
¿Cómo haceros ver que nos perdemos muchas cosas los unos de los otros?
¿Por qué en este debate sólo se escucha mi voz?
Una voz en un cubo de Rubik deshecho.
Mientras pienso en vosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario